Young Adam es una excelente película basada en una de las novelas más importantes de la literatura inglesa escrita por Alexander Trocchi. La historia transcurre en Glasgow a comienzos de los años 50 centrada en un hombre de apariencia simple pero con secretos que van más allá de lo moralmente aceptable. En el comienzo de la historia un cadáver aparece flotando a en el río del pueblo, comenzando una investigación que puede desembocar en: asesinato, suicidio o accidente. Entremezclando el caso y su investigación se encuentra Joe, un joven que trabaja y vive con un fracasado matrimonio formado por Les y Ella. En medio de la trama comienza un romance entre Joe y Ella que caracteriza la represión sexual de la época.
A medida que se investiga, el espectador comienza a descubrir la verdadera esencia de Joe, su falta de sensibilidad, y su urgente necesidad sexual. Gracias a una serie de flashbacks comenzamos a entender los personajes y la relación entre Cathie (la joven encontrada en el agua) y Joe.
El director David Mackenzie realiza su debut cinematográfico como guionista con esta película, siendo la primera de todos sus trabajos que consigue distribuidora gracias a su gran aceptación en el pasado Festival de Cannes. Mackenzie lleva a cabo un trabajo sorprendente, desarrollando sus personajes con paciencia y detenimiento, y contándonos una historia excepcional. Por un lado, encontramos a Les interpretado por Peter Mullan, un hombre que arrastra su propia decepción con él continuamente; Ella de la mano de una increíble Tilda Swinton revelando una mujer llena de pasión pero que ha abandonado sus deseos de vivir. Emily Mortimer es Cathie, dulce e ingenua; pero sin ninguna duda Ewan McGregor es la gran revelación de la historia, con un toque de rebeldía al mejor estilo James Dean, interpreta a un joven lleno de percepción pero con falta de compasión. En Young Adam este gran actor realiza el mejor papel de su carrera.
Aunque la historia en un comienzo es poco clara y da la sensación de no saber a donde se dirige, el debutante Mackenzie consigue aprovechar esa confusión para rápidamente presentarnos un drama intrigante e inquietante.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.