"La primera noche de mi vida", "Ataque verbal", "Cachorro" y "Rencor" tenían en común buenas historias y actuaciones interesantes, pero todas ellas son películas irregulares. Miguel Albaladejo conseguía muy buenos momentos, apoyados en sus buenos guiones, pero sus filmes anteriores daban a menudo, durante algunas escenas, la sensación de falta de rumbo, o de cierto cansancio. Ahora nos llega "Volando voy", un salto cualitativo impresionante en la trayectoria de este español, pues el film no tiene fallos considerables, y atrapa al espectador con una historia y unas actuaciones hermosas, profundas y conmovedoras. Albaladejo parece tan comprometido como director como lo ha estado como guionista, dando el todo por el todo, y ahí radica la diferencia en este trabajo de un excelente guionista que por fin se muestra como un realizador a la altura de sus textos. La historia del "Pera", atendiendo a sus primeros pasos como delincuentes, es en manos de Albaladejo un conmovedor y divertido relato atravesado por el drama. Tal vez la fuerza arrolladora de la historia, junto a la fuerza del director, provenga de estar basada en la vida real de Juan Carlos Delgado: en cualquier caso la actuación de Borja Navas es profunda y rebosa carisma, dando cuerpo y energía al triste personaje que representa. El reparto que rodea a este nuevo niño del cine ha sido elegido y dirigido con el mismo cariño, creando una hermosa atmósfera de verosimilitud en el difícil reto que es interpretar a esta familia. Fernando Tejero (Días de fútbol) nos ofrece la que es hasta ahora su actuación más compleja, pero también Mariola Fuentes y Álex Casanovas deleitan con su trabajo redondo. El equipo técnico pone el broche al film, reviviendo los no tan lejanos 80.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.