Un tren, un viaje por un sitio espiritual y tres hermanos eran algunos de los temas que siempre tenía presente el director, Wes Anderson, en su cabeza. En esta película logra materializarlos contando una historia tragicómica, donde no faltan las aventuras, las risas, los conflictos y la amistad. "Viaje a Darjeeling" es una aventura que reúne a tres hermanos devuelta después de la muerte su padre, que hacía más de un año que no se hablaban. Un accidente en moto del hermano mayor, hizo recapacitar a este y darse cuenta que lo más importante de su vida eran sus hermanos. No habiéndose aún recuperado del accidente convence a sus hermanos para un viaje espiritual por India, en tren, con la idea de que los tres dejen sus diferencias y vuelvan a tener una relación cordial de hermanos. Pero las cosas no salen como él había planea, tras varias discusiones y peleas terminan con sus maletas en medio de las vías. A partir de aquí comenzaran a vivir una nueva aventura. Con un argumento tan simple como complejo, Anderson logra contar de una manera poca clásica, la relaciones entre hermanos y la continua búsqueda encubierta de su madre, para una reunión familiar soñada. Con pocos personajes pero bien logrados estamos frente a una película que no llega a emocionarnos como debería pero nos deja una excelente puesta en escena y interpretación espléndida de Adrien Brody, Owen Wilson y Jason Schwartzman
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.