La tan esperada Van Helsing llega a las pantallas, contándonos la historia de este personaje de Bram Stoker, el legendario cazador de monstruos. En este caso, Helsing es más joven e inteligente, y se dirige hacia Transilvania para hacer frente a legendarios seres malvados como Drácula, Frankestein o el Hombre Lobo. Ayudado por Anna intentará parar a estos personajes que desean apoderarse del mundo. La dirección esta a cargo de Stephen Sommers, cuyo trabajo ya hemos visto en La Momia y El regreso de la Momia, donde los efectos especiales y la fantasía son sus puntos más fuertes. En Van Helsing los resalta al máximo, logrando una película de acción y aventuras basándose en un personaje que hasta ahora había sido siempre secundario. Las actuaciones son buenas, como Hugh Jackman en el papel del cazador, o Kate Beckinsale que deja a un lado su papel de chica buena y se pone en la piel de una mujer luchadora y vengativa, que nos recuerda mucho a su personaje en Underworld.
Van Helsing, es un filme para sentarse y dejarse llevar por la fantasía y el terror con un gran paquete de palomitas, ya que nos tiene sentados inquietantes durante dos horas y media.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.