"Crítica de Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snickets" Críticas
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Crítica de Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snickets
Autor
anonymous
Fecha
2006-01-25 09:56:24
Proveedor
Uno
Crítica
Brad Silberling dirige Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket, la primera película basada en la exitosa saga de Daniel Handler, que hasta ahora lleva once libros, y que para el filme se adaptaron los primeros tres: Un mal principio, La habitación de los reptiles y El ventanal. La película comienza con la misma imagen que lo hace el primer libro, con Lemony Snicket (Jude Law) sentado delante de una antigua maquina de escribir, escribiendo la historia de los tres hermanos Baudelaire, que por desgracia pasan a ser huérfanos cuando sus padres mueren en un incendio que destruye la mansión en la que vivían.
El filme comienza al estilo Disney, o sea, dulce y tierno, pero repentinamente toma la forma irónica y oscura de los libros, convirtiéndose en una especie de cuento gótico de avaricia y decepción. Tras conocer la mala suerte de sus padres, deben mudarse con el pariente mas cercano, el Conde Olaf (Jim Carrey), un malvado personaje que solo quiere matarlos para cobrar la herencia de sus padres.
Los niños en cuestión son Violet, Klaus y Sunny, quien tiene solo 2 años y medio, con dos dientes que muerden como veinte. A partir de la mudanza, los tres vivirán una serie de catastróficas desdichas continuas, (como lo dice el titulo).
El Conde Olaf vive en una mansión gótica, oscura y poco preparada para recibir niños. Entre el resto de parientes que podrían hacerse cargo de los niños esta el tío Monty (Billy Connolly), que comparte su mansión con víboras y reptiles; y la tía Josephine (Meryl Streep), quien le tiene miedo a todo.
Lo extraño del filme es cómo la oscuridad y la tenebrosidad del relato, y su falta de escrúpulos para formar los personajes resulta divertida, pero cómo poco a poco el humor baja. Es curioso que todos los adultos del filme estén locos, o sean malvados; y que los niños sean tan valientes con su edad para afrontar las incontables desgracias que les ocurren.
Jim Carrey es estupendo como el Conde Olaf, su interpretación es exagerada por exigencia del guión, convirtiéndolo en el villano de estas Navidades.
La película tiene un trabajo artístico excelente, con Emmanuel Lubezki en la cinematografía; y John Dexter y Martin Whist como directores artísticos.
El problema de esta película es que resulta continuamente un acto; nada parece real, desde los humanos dementes a los niños demasiado valientes para todo lo que están sufriendo. Pero, a pesar de ello, Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket, es una buena adaptación de los libros, dedicada a todo tipo de espectador dispuesto a disfrutar de una historia absurda y divertida, aunque poco creíble... pero tampoco Harry Potter lo es...
Probablemente la próxima entrega sea mucho mejor que esta, tras haber pulido los detalles significativos y haber descubierto que faltaba y que no. Como sucedió con Harry Potter, que la tercera fue mucho mejor que las anteriores, y con Spider Man, que la segunda también es mejor que la primera, lo mismo sucederá con Lemony.
Sin dudas, aunque las novelas no sean muy conocidas en España, el filme se convertirá en un clásico para los más pequeños que adoran este tipo de historias. Lemony Snicket es la única saga que ha podido desbancar a Harry Potter en la literatura... ¿lo conseguirá también en el cine?
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