El teniente Mike Dahlgren comanda el S-33, un submarino de la Primera Guerra Mundial que es más viejo que la mayoría de su tripulación. A pesar que la nave es considerada primitiva y sufre de numerosos defectos, en las manos apropiadas es un arma mortal. Ahora se le da la oportunidad de comprobar su valor una vez más, cuando los americanos entran a la Segunda Guerra Mundial.
