La última película de Manuel Lombardero trata sobre el paso de la adolescencia a la madurez y la necesidad de suscribir compromisos o abrazar, indefinidamente, la edad del pavo. Lombardero opta por crear un drama coral que se inicia con la relación de Lola y Alfredo y se amplía con los personajes que frecuentan el club de jazz donde acabará trabajando Lola durante el tiempo en que Alfredo está detenido. "Tuya siempre" tiene ese barniz de realidad que suele impregnar a las películas españolas de hoy y de ayer. Una capa fina que aleja a nuestro cine de la perfección estética de Hollywood pero que, en cambio, lo acerca al espectador. Lejos de tratarse de una cinta en la que los malos tratos sean el `leiv motiv´, como se podrá presumir por el título, "Tuya siempre" va más allá: habla de las influencias que mantienen los demás sobre nosotros, sobre nuestras decisiones y nuestra manera de dirigirnos en la vida. Es una cinta de elección y de responsabilidad. Gustará a aquéllos que aprecien el valor de la amistad, de la entrega y de las cosas pequeñas.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.