No se deje engañar por el título. No se trata, precisamente, de un filme basado en unas vacaciones inolvidables. Todo lo contrario. Todos los turistas de la película hubieran renunciado a sus vacaciones de haber sabido lo que les esperaba en un rincón paradisíaco de Brasil. Todo empieza con un accidente de autocar, provocado por la temeridad del conductor, que deja tirados a un grupo de jóvenes procedentes de diferentes lugares del mundo. Mientras esperan al siguiente autobús, los muchachos se diviertes en una hermosa playa. Todo parece ir de maravilla, hasta que, al despertar tras una noche de juega, descubren que les han quitado la ropa, los teléfonos móviles y el resto de sus pertenencias. A partir de ese momento, el filme sólo es apto para aquellos que gustan de las escenas violentas y recrearse en las vísceras y la sangre cinematográfica.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.