El jefe de estación de un pequeño pueblo del norte sufre los desvelos generados por un tren fantasma que aparece cada vez que fallece un vecino del lugar. El cura local no se quiere enterar del cuento y le recomienda que para templar ánimos y conciliar el sueño se case con el mayor pendón del pueblo (tal como suena)...
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.