Este drama de producción irlandesa renueva el mítico "Thelma and Louise" pero en una versión de intercambio de hogares y vida. La dulce Andie MacDowell vuelve a ponerse en la piel de un personaje que necesita un punto de inflexión en su vida para retomar un camino que ha perdido. Olivia Williams, una desconocida para el público español, es la compañera en la distancia de Andie y juntas elaboran un puzzle de sentimientos y sensaciones que logran que sus personajes establezcan un vínculo con el espectador. Un vínculo de simpatía y reconocimiento, sobre todo, por parte del público femenino. Si hay un cine para mujeres, esta es una película llamada a formar parte de él. Es delicada, armoniosa y cuida los detalles con esmero deleitándose en aquéllos que normalmente en producciones menos preciosistas quedarían relegados a un segundo plano en favor de la efectividad visual y narrativa. Esta producción irlandesa sorprende porque es un título muy diferente de los que suelen llegar del país celta. Acostumbrados a cintas de rigor histórico y reivindicaciones territoriales esta es una bocanada de aire fresco que te conduce por la responsabilidad de ser persona y por el crecimiento personal. Es un drama, sí, pero tiene unos sutiles toques de humor que logran descargar el efecto potente y turbador de la tragedia para que el público no se sienta sobrecogido.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.