Frank está viviendo el sueño americano. Bendecido con una próspera consulta dental y una pulcra casa modernista, está felizmente prometido a su ambiciosa ayudante en higiene dental, Jean Noble. Sin embargo, su vida, perfectamente controlada se emmaraña rápidamente, cuando Susan Ivey, una seductora paciente nueva que posee un gran apetito para los analgésicos, se sienta en su butaca de dentista.
