Se supone que la época navideña es un momento de familia, amistad, cariño y mucho sentimentalismo. Las películas de esta temporada siempre connotan una cierta dulzura, con finales felices y personajes adorables... aunque Sobreviviendo la Navidad es la excepción. Lo que debería ser una comedia divertida e hilarante, no es más que una ridícula historia de intereses personales y económicos que nada tiene que ver con el espíritu navideño. Es difícil definir esta película, todo esta completamente armado, las emociones y los sentimientos son falsos, y la historia en general es una construcción de ideas tontas y absurdas sin ninguna creatividad.
Ben Affleck es Drew, un ejecutivo publicitario (como la mayoría de los personajes románticos), rico y solitario... con las Navidades a punto de llegar decide acercarse a su hogar de la infancia, donde conoce a Tom y su familia, los nuevos propietarios. Tras conocerlos y ver la casa una vez más, Drew tiene una idea: les pagará 250.000 dólares si le permiten quedarse para las fiestas, dormir en su antigua cama y hacer de cuenta que forma parte de la familia, con la cláusula de que deben estar siempre sonrientes. No hay nada en el filme que nos prepare para esta inesperada reacción, se supone que en esta comedia lo importante no es si la historia es creíble o no, sino tan solo entretener... aunque tampoco lo consigue.
Ben Affleck continúa con su mala visión para elegir papeles, y con el personaje de Drew no hace más que hundirse. Affleck no posee ni gracia, ni simpatía en este personaje que interpreta de manera mediocre y sin nada de carisma... de todos modos la culpa no es del todo suya, ya que aunque cuatro personas escribieron el guión, ninguna fue capaz de darle un giro interesante a la historia.
Una vez que la familia acepta a Drew en el seno familiar, aparece Christina Applegate, como la hija de la familia, que llega para alegrar la vida de Drew y la nuestra... ya que con la aparición de Applegate, la historia cambia a comedia romántica repentinamente y por un breve momento podemos ver al Ben Affleck que nos gusta.
Finalmente, Sobreviviendo a la Navidad es una película para no pensar, ni buscarle definiciones, ni moralejas... nada. El filme parece no tener ningún problema con la idea de que una persona puede ser bien recibida por el hecho de ser rica.
Si el espectador desea ver una tierna película navideña, Sobreviviendo la Navidad no es precisamente la adecuada.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.