Seres queridos es una película dirigida y escrita por Teresa de Pelegrí y Dominic Harar, que cuenta la historia de Leni y Rafi, la cual transcurre en Madrid por la noche. Leni decide enfrentar a su familia y presentar a su novio Rafi por primera vez. El problema es que ella pertenece a una familia judía y él es palestino. La situación se complica aun más cuando la madre de Leni no acepta la relación, ya que según ella su hija es demasiado perfecta para él. Pero las complicaciones no terminan ahí, sino que además se suma la muerte de un transeúnte que Rafi mata sin querer al dejar caer la sopa por la ventana. Ahora, la familia debe esconderle la identidad del muerto que es nada más y nada menos que el padre de él. Seres Queridos posee una picardía muy particular que consigue pasar de comedia a drama en cuestión de segundos, y eso es gracias al trabajo de los directores, que han realizado un guión interesante que plantea por un lado, la diferencia que algunas familias siguen haciendo entre personas de diferentes religiones o culturas, y por otro las locuras que se viven dentro de ellas.
Una historia disparatada y divertida, que satiriza los dramas familiares, principalmente entre familias religiosas. Las actuaciones son muy buenas, destacando a la gran actriz Norma Leandro en el papel de la madre de Leni, una mujer dura y segura de lo que quiere, acompañada por María Botto, Guillermo Toledo y Marian Aguilera.
Mark Wahlberg se mete en la piel de uno de los personajes más carismáticos de los videojuegos, un atormentado policía en busca de los asesinos de su familia.