La cárcel de Kravavi aloja a los peores delincuentes de toda Rusia. Es una de las últimas cárceles medievales de máxima seguridad que quedan en el país. Kyle Lord es un ingeniero petrolífero que es detenido en Moscú y condenado a Kravavi por el asesinato del violador y asesino de su esposa, tomándose la justicia por su mano. El alcaide de Kravavi ha ideado un deporte perverso en el que los reclusos luchan entre si, a veces hasta la muerte, para su propio entretenimiento.
