Los negocios de la banda de "descuideros" del "Señorito" van de capa caída. "El Cajero", administrador de la sociedad, acusa a los viejos métodos de trabajo como responsables de la situación, y sugiere una solución: enviar al "Señorito" a Chicago, cuna del gansterismo, para realizar un curso de capacitación y puesta al día.