Cobrar facturas es un oficio apasionante, la experiencia de tu vida, la lucha por la supervivencia. Una simple facturita puede conducir a cualquier remoto planeta del sistema solar o a las profundidades abisales. Sólo hay que saber a qué piso va. Canditato al Goya en la XIII Edición como Mejor Cortometraje de Ficción.