La tercera entrega de “Resident Evil” ya está a punto para estrenarse en las grandes pantallas de todo el mundo. A finales de octubre los espectadores norteamericanos podrán deleitarse ya con las nuevas aventuras de nuestra heroína, que sigue encarnada en la piel de la actriz ucraniana Milla Jovovich. La fórmula que tan buenos resultados dio en las dos primeras entregas se mantiene y una vez más las dosis de adrenalina, tensión e incertidumbre en pos de la supervivencia serán la tónica dominante del largometraje.
Como ya sucedió al aparecer la segunda entrega, en esta última el director tampoco es el mismo que en la anterior. Si en 2002 “Resident Evil” apareció por primera vez en las pantallas bajo la dirección de Paul W. Anderson y en 2004 la primera secuela, “Resident Evil: Apocalypse” corrió a cargo del director Alexander Witt. Esta última versión cinematográfica de uno de los videojuegos más celebrados del planeta ha sido dirigida por Russell Mulcahy. El gran nexo de unión entre las tres películas, por tanto, sigue siendo la belleza exótica y desafiante de Milla Jovovich.
En cuanto al argumento, como suele suceder en segundas y terceras partes, ocurre que las cosas van más o menos por los mismos derroteros. Eso sí, se van poniendo de mal en peor conforme avanza la saga. La bola de nieve alcanza dimensiones temerarias conforme avanza pendiente abajo, de modo que Alice y los suyos se encuentran cada vez más acorralados por la plaga de zombis que asola el mundo. Pero vale la pena recordar el modo en que esta tercera parte conecta con las dos primeras.
Recordemos que en la primera entrega se desata la amenaza de los zombis y Alice se alía con su esposo y algunos más para tratar de desconectar la computadora que ha puesto en marcha el virus. Todo ello sin ir más allá de la mansión donde se encuentran. La segunda película narra el modo en que el virus se escapa de los laboratorios de la mansión y alcanza a casi toda la población de Racoon City. Y en esta última adaptación al cine nos situamos varios años más adelante, cuando el virus ha convertido a casi toda la población mundial en zombis.
La heroína emprende un viaje a través del desierto de Nevada y se encuentran con otros supervivientes, cuyo convoy de vehículos reforzados se dirige a Alaska con la esperanza de estar allí a salvo de los zombis. El principal objetivo, entre tanto, consiste en encontrar una manera de destruir el virus para así poder vengarse y recuperar la tranquilidad. Los experimentos biogenéticos realizados en Alice la han dotado de poderes sobrehumanos que deberá emplear a fondo en su empeño por mantenerse con vida. El asedio de los zombis, sin embargo, se extiende hasta el mismo desierto y el baile de balas, lanzallamas y demás armas harán las delicias de los amantes de la acción.
Como apunte original en esta historia de supervivencia desesperada, esta última secuela introduce un elemento perturbador: Alice tendrá que hacer frente a una amenaza constante de traición en su propio ADN, creado por la ingeniería de los malos, que pretenden acabar con toda vida humana en el planeta.
Combates a espada, criaturas asombrosas y héroes de leyenda te esperan en la nueva entrega de 'Las Crónicas de Narnia', mucho más oscura y trepidante.