Un niño precoz, una madre con personalidad bipolar y obsesionada con el éxito y un padre alcohólico. Una historia de psiquiatra... que es precisamente donde empieza. "Recortes de mi vida" está basada en la infancia del escritor Augusten Burroughs (Joseph Cross) quien a los doce años se enfrentó a una situación que, de no haber sido un jovencito con muchas luces, le hubiera creado terribles traumas. El matrimonio de sus padres se rompe y su madre Deirdre (Anette Benning) acude a la consulta de un excéntrico psiquiatra: el Dr. Finch (Brian Cox). Hoy Burroughs dice de su infancia: "Fue definitivamente loca y un poco horrible y amedrentadora pero también fue emocionante, porque sabía que era una experiencia única. Y presté mucha atención cuando la estaba viviendo. Sabía que estaba pasando por algo que, o me mataba o al final me hacía mejor". Y lo que ocurrió es que se convirtió en un laureado escritor influido por una familia en la que, según el guión de "Recortes de mi vida", un tipo de galletas de perro eran aperitivos, los sedantes se tomaban como caramelos y las grandes profecías surgían en el baño. Para llevar a esta familia a la gran pantalla el director, Ryan Murphy, seleccionó un reparto plagado de talento y con solvencia interpretativa: la atontada Sra. Finch es Jill Clayburgh; Hope, la hija beata es interpretada por Gwyneth Paltrow; la rebelde Natalie es Evan Rachel Wood; y al hijo adoptado y perturbado, Neil Bookman, lo encarna Joseph Fiennes.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.