"Posdata: Te quiero" no es un dramón en toda regla. No es la historia de una pareja enamorada en la que uno de los dos muere y el otro no puede salir adelante. Es mucho más, porque esta tristeza se levanta con muy buen humor y, posiblemente, el espectador no necesite más de tres pañuelos. Muy pocos apostaban por Hillary Swank como la protagonista de un romance, pero se han equivocado. La ganadora de dos Oscar, lo borda. El director LaGravenese, quien ya trabajó con ella en "Freedon Writters", logra una total sintonía con Swank desde el principio. Ella es la protagonista, pero también está rodeada de excelentes secundarios como Kathy Bates, la madre protectora de Holly, Lisa Kudrow y Gina Gersohn como sus mejores amigas y Harry Connick como un posible amor. El cartel se remata con Gerald Butler, quien también ofrece un interesante personaje de marido con una enfermedad terminal. Quizás "Posdata: te quiero" no gane ningún premio, pero tiene mucho encanto.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.