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Grindhouse, el proyecto de Quentin Tarantino y Robert Rodríguez, se estrenará en España como dos películas separadas (Death proof y Planet terror). Cada una de ellas dura una hora y se espera que aquí tenga más repercusión de la que ha tenido en EEUU. Allí ha debutado de un modo un tanto irregular. Se quedó en el cuarto puesto del box office con una recaudación de unos 11,6 millones de dólares.
Juntos, Tarantino y Rodríguez han tratado de resucitar el género del programa doble que reinaba en los cines durante los primeros años 80. Eran películas de serie B pero que en los antiguos cines de provincia tuvieron mucha cabida. Aquella era una época en la que los chicos no se pasaban el día en la discoteca y el cine era uno de los entretenimientos favoritos.
Ahora llegan Tarantino y Rodríguez y traen este programa doble. El estadounidense rememora el género slasher (película de crímenes sangrientos) que combina con las clásicas y adrenalínicas persecuciones de coches. Por su parte, Kurt Russell tiene uno de los papeles de su vida en una interpretación, casi autoparódica, como Stuntman Mike. Mike es un loco tuerto del volante y la velocidad que sólo encuentra satisfacción en la vida asesinando a jóvenes desprevenidas. El guión sitúa la tensión en los momentos de descanso, en el “cortejo”, para romper radicalmente con la liberación de la bestia que Mike lleva dentro en un relámpago de violencia.
“Planet terror” gira en torno a una ‘stripper’ con la pierna amputada y sustituida por un rifle (Rose McGowan); un tipo duro (Freddy Rodriguez, el propio hijo del director) y una enfermera (Stacey Ferguson). “Planet terror” es una salvaje e imaginativa incursión en el subgénero de los zombis que tiene mucha sangre, muchas explosiones y mucho efectismo.
En la parte de este programa doble que ha creado Rodríguez, un matrimonio de médicos William y Dakota Block (Josh Brolin y Marley Shelton) descubren que las calles de su pueblo se han inundado de habitantes con espantosas erupciones gangrenosas y una mirada vacua en sus ojos. Rodríguez pretende con este largometraje recuperar el perdido género de cine de zombis.
Para ello construyó los duros personajes de Cherry (Rose McGowan) y Wray (Freddy Rodriguez). Ella es una ex go-gó que acaba de perder su pierna en un accidente de carretera y él su último novio. Mientras las calles se inundan de zombis, Cherry y Wray acaban creando un equipo de guerreros que acabarán por encontrar el rincón de seguridad de este planeta de terror.
Si Rodríguez quería hacer una película de zombis cuyo motor fueran los personajes, de un ritmo trepidante y exagerado... lo ha conseguido.