"Inside man", la última película de Spike Lee, ha sido traducida al castellano como "Plan oculto". El título no está mal, puesto que el filme es un thriller fabricado como una cebolla, con sucesivas capas de misterios y estrategias que afectan a todos los personajes y mantienen al espectador en vilo. El título original, no obstante, habla del "hombre en el interior" (del banco protagonista del secuestro), pero también del "hombre que está en el centro de la acción" (y del conocimiento) y de estar "dentro de un hombre, de su mente, de sus planes". Si mencionamos el título original de la película es porque el nuevo trabajo de Lee, su filme más comercial hasta el momento, puede aparentar ser un thriller más de Hollywood, pero su alcance es mucho mayor. Spike Lee, conocido como creador del movimiento "Black Cinema" y uno de los cineastas más independientes de su país, ha accedido por causas desconocidas a rodar para Universal Pictures (que coproduce "Plan oculto" junto a su compañía "40 Acres and a Mule Filmworks"). El resultado es espectacular, aunando el mejor entretenimiento de Hollywood y las destrezas de un cineasta maravillosamente personal. "Plan oculto" engancha, gracias a un fuerte guión de base que, inteligentemente, consigue justificar sus puntos flojos: tal vez haya un exceso de misterio en uno de los personajes centrales, Madeline White, pero el modo en que hace funcionar la historia convierte la flaqueza en virtud. Además, "Plan oculto" cuenta con actores que de verdad saben actuar, y que lo hacen muy bien en esta ocasión: no hace falta explicar quienes son Denzel Washington, Jodie Foster y Clive Owen, pero se puede decir que están a la altura de algunos de sus mejores trabajos. Desvelar parte de la trama es imposible e innecesario: aquellos que acudan a ver la película se enfrentarán a un thriller clásico que Spike Lee ha potenciado infinitamente haciendo pequeñas variaciones sobre las reglas del género. La firma del autor está presente, aunque sea éste su trabajo menos personal, gracias a la calidad de la dirección de actores y la efectividad técnica con que crea nueva tensión y angustia en un paisaje muy reconocible.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.