Aparentemente tres películas de acción de Pisando fuerte no fueron suficientes y por eso tras las realizadas en la década del 70, ahora Kevin Bray vuelve a resurgir el personaje del sheriff de Tennessee en una versión mas moderna. Protagonizada por The Rock, Pisando fuerte no es una secuela, sino una remake de la versión original de 1973, aunque lo único que existe similar es el palo con el que el sheriff se da a conocer. The Rock, conocido por su madre como Dwayne Johnson, personifica a Chris Vaughn , un ex militar que regresa a su hogar y descubre que el aserradero ha cerrado y un casino ha abierto, un lugar de drogas y crímenes sucios liderado por Jay Hamilton Jr., ex compañero de colegio. Enojado e incrédulo con la ola de corrupción que asola el lugar, Vaughn destruye el casino, se defiende en la Corte y gracias a su alegato lo eligen sheriff. Convertido ahora en policía, Vaughn contrata a Ray, un amigo interpretado por Johnny Knoxville, famoso por la serie Jackass, que ahora saca su lado interpretativo y empezamos todos a temernos que quiera dedicarse a la actuación.
No hay mucho más de Pisando fuerte, es una película de acción con improbables secuencias de lucha y pelea que están tan llenas de efectos especiales, que nos dan la sensación de estar viendo un dibujo animado.
Al igual que The Rock, en el filme original el personaje tenía otro nombre: Buford Pusser, pero seguramente con los problemas que tiene este luchador convertido en actor con los nombres, no creo que haya querido ser llamada Sheriff Pusser.
Lamentablemente, Pisando fuerte es otro ejemplo del desgaste realizado en Hollywood. Lo que fue hace más de 30 años una película de culto indie de bajo presupuesto, ahora se ha convertido en una película de estudio con un presupuesto de 56 millones, con el mismo titulo, pero con muy poca similitud a su antecesora.
Mark Wahlberg se mete en la piel de uno de los personajes más carismáticos de los videojuegos, un atormentado policía en busca de los asesinos de su familia.