Una mezcla de comedia y deporte dan forma a esta película que no defrauda. Cumple con su objetivo: hacer reír y pasar un buen rato en el cine. Con una historia delirante, quizás por lo absurda, logra mostrar su creatividad partiendo exactamente desde esa premisa, lo absurdo. Cuenta la historia de Randy Daytona (Dan Fogler), un ex jugador de Ping Pong que malgasta su tiempo haciendo el ridículo en un show en Nevada. Un día se le acerca un agente del FBI para reclutarlo para una misión clave donde sus habilidades como jugador son necesarias. Los federales persiguen a Feng (Walken), quien mató al padre de Daytona y la única manera de entrar en su círculo es ser invitado a su torneo anual de Ping Pong. Con cierta ayuda logran entrar en la competencia. Una comedia diferente que tiene sus momentos, con una clara primera mitad superior y una segunda mitad caracterizada por la acción que transcurre los endiablados partidos de Ping Pong cada vez más espectaculares. Sin embargo, la película no defrauda al espectador, dejándolo satisfecho con lo que va a ver.
Pixar nos trae al robot más curioso de la galaxia. Vive solo en su planeta, pero pronto descubrirá que está a punto de realizar un viaje de dimensiones cósmicas.