Sólo con leer el título ya se sabe más o menos a qué se está jugando: "Peligro! Menores sueltos". En Nochebuena se desencadena una terrible tormenta de nieve que impide el tráfico aéreo. Unos menores que viajan sin acompañante, Spencer y su hermanita Catherine, se encuentran en camino hacia la casa de su padre. El personal de la línea los lleva a la sala especial de aeropuerto para Menores No Acompañados. Allí hay docenas de niños de todo el país, de todas las edades, en la misma situación, y todos sin padres. Al poco de estar allí, Spencer se desespera por escaparse de ahí cuanto antes. Al final lo logra, junto con otros cuatro muchachos que también viajaban solos. El irritable Oliver Porter, Jefe de la Oficina de Relaciones Públicas del aeropuerto, junto con su fiel asistente Zach Van Bourke, y todos los guardas de seguridad del lugar, salen inmediatamente en busca de los niños pero este grupo de "Menores Sin Control" aprende a sortear las diferencias entre sí, y ayudándose mutuamente logran escapar de la rigurosa seguridad del aeropuerto. Tan precioso es el mensaje que pretende transmitir la película como innecesario. Este tipo de películas deberían salir directamente para televisión y sólo porque salen baratas y son ideales para estos tiempos navideños. La durísima competencia, que hace que cada semana aparezcan tres o cuatro títulos de estas características para niños, hará que esta cinta pase desapercibida en la taquilla.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.