Passengers es un thriller con aires sobrenaturales que toca un tema un tanto delicado a día de hoy: el accidente de un avión. Anne Hathaway, la joven actriz de 25 años que está hoy tan de moda, es la protagonista, a la que acompañan Patrick Wilson. La historia es la siguiente: un avión se estrella y sólo sobreviven 7 pasajeros. Claire es una terapeuta cuya misión es ayudar a estas personas a superar el trauma, pero descubrirá que algo gordo se esconde detrás, pues los supervivientes desaparecen misteriosamente sin dejar rastro. Desgraciadamente, el final es bastante previsible, pero para los todavía inocentes no diremos a qué cinta se parece. Si la idea hubiese sido original, la película sería buena, pero es lo malo que tiene utilizar el mismo final en repetidas ocasiones. Lo curioso del caso es que Passenger se estrena antes en España que en los Estados Unidos, pero no queremos pensar que sea para utilizar el morbo del reciente accidente de Barajas. El caso es que la película empieza siendo de misterio y acaba siendo una historia ñoña de amor entre los protagonistas. Hathaway tampoco es capaz de maquillar las deficiencias del largometraje. El ritmo carece de fluidez, pero a pesar de todo, se deja ver.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.