Tras el éxito en taquilla de "Noche en el museo" era evidente que Hollywood prepararía una segunda entrega. Repiten casi todos, desde el protagonista, Ben Stiller (sin él no sería lo mismo), hasta los secundarios como Owen Wilson o Robin Williams, pasando por el director Shawn Levy. También hay alguna novedad, como la chica de moda Amy Adams en el papel de la aviadora Amelia Earhart. Para esta nueva película los responsables querían más espectáculo, y por ello se liaron la manta a la cabeza y decidieron cambiar de escenario: el Instituto Smithsonian, el museo más grande y visitado del mundo. Todo un reto teniendo en cuenta que la institución nunca había permitido rodar en el lugar con anterioridad. En esta entrega hay más espectacularidad, pero el efecto sorpresa ya no se tiene. La originalidad brilla por su ausencia, y es que el dicho `segundas partes nunca fueron buenas´ parece ser cierto en este film. En cualquier caso, sigue siendo una película entretenida y seguro que tendrá éxito en taquilla. Ben Stiller lo suele conseguir, y lo cierto es que se lo ha ganado a lo largo de su carrera.
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