Nicholas Nickleby es un film escrito y dirigido por Douglas McGrath, basado en la famosa novela de Charles Dickens, quien anteriormente ya había adaptado el clásico literario Emma de Jane Austen a la gran pantalla. Nicholas Nickleby, como todos los héroes de Dickens, es bondadoso, inteligente, arriesgado, intrépido y valiente, siendo muy semejante al héroe del siglo XXI, Harry Potter.
En la historia, de 130 minutos, Nicholas y su familia de encuentran desamparados tras la muerte de su padre, y deciden viajar a Londres a pedirle ayuda a su tío Ralph. Pero, inesperadamente las intenciones de su tío será explotarlos a ambos jóvenes, enviando a Nicholas a trabajar como maestro en una escuela, regentada por el cruel Wackford Squeers y su mujer. Mas tarde, logra escapar con su amigo Smike lanzándose a la aventura de buscar a su familia y reencontrarse con ella.
La novela original de alrededor de 900 páginas contiene más personajes y secuencias de las que aparecen en la película. Si bien el trabajo de adaptar una novela clásica como ésta debe de ser muy difícil, la película no consigue hacerle honor a Dickens y su trabajo.
Las interpretaciones de los jóvenes actores Charlie Hunnam, Jamie Bell y Anne Hathaway, son muy buenas, demostrando su potencial y entusiasmo. Principalmente al casi desconocido Hunnam, que a partir de este filme consiguió posicionarse bajo la mirada de los directores. A su vez, podemos destacar el trabajo de Nathan Lane y Christopher Plummer, que logran darle un dinamismo a la película que el propio director no consigue.
La dirección de Douglas McGrath, nos recuerda mas bien a un comic que a una historia basada en una novela de la literatura clásica. El comienzo del filme parece prometedor, pero a medida que transcurre el argumento, el filme pierde interés.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.