"Natividad", de la directora estadounidense Catherine Hardwicke, se convierte en la primera película que se estrenó en un recinto como la sala Pablo VI del Vaticano, con 7.000 invitados por la santa sede. En este largometraje se narra la historia de María, su vida en Nazaret, el compromiso con José, la visita del ángel Gabriel, su embarazo milagroso y el largo camino que tuvieron que atravesar desde Nazaret hasta Belén para dar a luz a su hijo, Jesús. María es interpretada por la neozelandesa Keisha Castle-Hughes, nominada al Oscar por "Whale Rider", y José por Oscar Isaac. Shohreh Aghdashloo nominada también por "Casa de Arena y Niebla", hace de Isabel, la madre de Juan Bautista. Hardwicke dirige este filme que, comparando con sus trabajos anteriores, cuesta creer que sea ella quien se encargara de este proyecto, dado el formato comercial que había trabajado hasta ahora. Debutando con "Thirteen" y continuando con "Los amos de Dogtown", la carrera cinematográfica de Hardwicke ha sido medianamente corta y su traspaso al cine dramático no podía llegar en mejor momento. El problema con el filme es que, a pesar de contar la cálida historia del viaje de María y José y el nacimiento de Jesús, la película resulta fría y distante, como si de un telefilme se tratase. La película es extremadamente detallista, algo que tiene que ver con la extensa carrera en diseño de producción de la directora, pero el filme en conjunto resulta demasiado didáctico, como una película de enseñanza escolar.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.