Tras dos años de su realización, llega a las pantallas españolas Miranda, la más reciente producción de Marc Munden. El filme ahonda en los secretos de una misteriosa mujer que enamora y cautiva a cualquier hombre que se cruza en su camino. Esta mujer es Miranda, una secretaria con diferentes identidades: enigmática, manipuladora e inteligente, que aparece en la solitaria vida de Frank, un bibliotecario romántico y ansioso por descubrir el verdadero amor. Frank se enamora de ella en el instante que la ve en la biblioteca y sin dudarlo la sigue hasta Londres, cautivado por su belleza. Sin que el espectador sepa sus verdaderos propósitos, ni su identidad real, el filme nos lleva en un viaje a través de los ojos obsesionados de Frank en el intento de descubrir a Miranda. Basada en una obra teatral, Miranda es dirigida por Marc Munden en su debut como director de un largometraje. El filme es un drama oscuro y profundo, que roza el género del thriller erótico, y que cuenta con la excelente actuación de Christina Ricci. Como si se tratara de un regalo de Navidad, la participación de esta actriz permite que el filme cobre vida y se transforme en el drama interesante que es. Es muy probable que sin ella, esta película hubiera pasado directo al video: o sea al olvido...
Munden realiza un buen trabajo dirigiendo a sus personajes, y dándole forma a la historia, pero su poca experiencia reluce en los pequeños detalles, aunque gracias al trabajo de los actores, el filme logra sobrevivir. El problema con este filme es que son muchas las películas que giran en torno al mismo estilo de personaje e historia, por lo que resulta previsible y poco interesante. Recientemente vimos Young Adam, con un estupendo Ewan McGregor, que al igual que Miranda, es un filme con un toque de secretismo erótico que permite sobrellevar los momentos vacíos y densos de la trama.
Christina Ricci ha demostrado ser capaz de interpretar cualquier papel que aparezca en su camino, y aunque el filme no posea un buen guión, a pesar de su historia, su talento y carisma hacen que el argumento resulte interesante solo por su interpretación.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.