Recibe noticias de entretenimiento en tu móvil. Más...
“Matrimonio compulsivo” es el remake de los hermanos Farrelly del clásico “Los rompecorazones”con Charles Grodin y Cybil Shepherd (1972) pero como siempre es muy difícil de igualar o superar al original decidieron hacerles unos pocos cambios. Tal vez por eso, al verla no se piensa que la original era mejor, se piensa en una nueva comedia bien lograda. Los hermanos Farrelly (Tonto y retonto, Algo pasa con Mary) logran sacarle provecho a un genial Ben Stiller, que realmente asombra con su interpretación.
“Matrimonio compulsivo” narra la historia de Eddie (Ben Stiller) un hombre en los cuarenta que siente que esta perdiendo el tren y debe casarse cuanto antes. Además de sus propias presiones padece el acoso de su padre (Jerry Stiller) un octogenario con la libido de un adolescente que no acaba de comprender como aún no ha logrado encontrar una mujer y casarse. Atormentado por la idea, Eddie decide poner manos a la obra y conseguir una mujer cuanto antes. Repentinamente en la calle salva a una mujer, Lila (Malin Akerman) de ser atracada. Espontáneamente entre ellos surge algo, que Eddie rápidamente quiere materializar por lo que le ofrece matrimonio. Se casan y se van de luna de miel. A partir de aquí la vida de Eddie da un giro inesperado ya que descubre que la mujer con quien se caso no es realmente quien parecía ser. En una semana pasa de ser dulce y adorable para ser una mujer vulgar, adicta al sexo y que bebe como un cosaco. Eddie no quiere saber nada de su esposa e intenta de todas las maneras posibles pasar el mayor tiempo alejado de ella mientras dure la luna de miel. En sus huidas Eddie encuentra a otra mujer, Miranda (Michelle Monaghan) que parece ser la horma de su zapato. A partir de ahí Eddie hará cualquier cosa por librarse de su esposa para aprovechar cada momento con esta mujer.
La película es una continua tortura de Eddie, sale de una para meterse en otra, un sello de los hermanos Farrelly. La dupla Stiller-Farrelly es realmente buena y esos destellos de genialidad de ambos hacen de “Matrimonio Compulsivo” una comedia simpática y atractiva. Además en está cinta podremos volver a Stiller trabajar junto a su padre, Jerry Stiller como ocurriera en “Zoolander”. Realmente fue un acierto juntarlos devuelta ya que tienen esa química natural, que hace que digan mucho más de lo que dicen, con un solo gesto son capaces infinidad de cosas.
Un film con excelentes interpretaciones, bien llevado que hace que el espectador no deje de reír. Es una comedia clásica de amor, desamor, aventuras y locuras con un protagonista sensacional. Quizás este remake no cause la sensación que creo el original pero sin lugar a dudas llegará a buen puerto ya que es una producción a la que no le falta nada y hace disfrutar mucho. Al final de cuentas eso lo que se le debe pedir a buena comedia.