Mala Uva es una tragicomedia dirigida por Javier Domingo que nos cuenta la historia de César, un hombre fuerte y decidido que tras dejar atrás un oscuro pasado es feliz con sus hijas y su viñedo. Pero cuando su cosecha se arruina debido a un insecto, César se ve en la quiebra y sin poder darle a su hija menor la boda que se merece. En ese momento, su pasado regresa a él cuando su ex jefe lo invita a realizar un último trabajito. Después de la muerte de su mujer, hace 25 años, había prometido no volver al trabajo sucio, pero ahora la necesidad es más fuerte que su promesa. El trabajo consiste en vigilar a un hombre que ha sido llamado a declarar en un juicio sobre dinero sucio que involucra a políticos y hombres importantes y conseguir que acepte un soborno para que cambie su declaración o... asesinarlo. En el camino cometerá el error de formar una amistad con su victima, a la vez que descubre la verdadera cara de su futuro yerno y el amor... todo de golpe. Este trabajo de Domingo ha sido co-escrito por el propio protagonista, Sancho Gracia. La historia de Mala Uva es interesante y gracias a las actuaciones de Gracia y Enrique Martínez la película se transforma desde el comienzo, pasando por el drama, la acción y la intriga. En un comienzo el filme no nos deja claro en que dirección irá la historia, pero una vez que el personaje de Gracia decide lo que va a hacer, el desenlace es sencillo de descifrar. Aunque la historia en un principio es buena y el punto clave (la amistad entre víctima y asesino) es la característica esencial de este filme, la transformación que va teniendo la película hace que no sea completamente estable. Por momentos el filme nos cautiva como un verdadero thriller cargado de intriga, pero por otros la lentitud de la historia cae en lo más profundo de un abismo que parece no tener fondo. Aunque el talento del director y los actores, particularmente Sancho Gracia, devuelven a su curso el trayecto de la historia.
Mala Uva es una buena película intrigante de un sábado por la noche, inteligente y audaz, y aunque tenga ciertas dudas en cuanto al rumbo que toma en la historia, es mejor que muchos otros thrillers que hay en este momento en la gran pantalla. Ojalá las salas la dejen más tiempo a disposición del público y no la saquen antes que Cazadores de Mentes.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.