Suzanne siempre quiere ganar y no tiene escrúpulos en usar a los hombres. Pero Dominick ha resultado su pareja perfecta. Ella da rienda suelta pero parece no sorprenderlo y él no deja de anotar tantos. ¿Cómo es posible? Suzanne es la campeona y, por primera vez, está perdiendo. Pero Dominick tiene ayuda y, si él gana este juego, Suzanne podría perder su vida.