El de los Borgia es uno de los apellidos más conocidos de la historia occidental, famoso y a menudo infausto, tras el que se esconden mitos y rostros que a los historiadores les resulta difícil desentrañar cuánto hay de verdad y de mentira, en la infinitud de libros que durante medio milenio se ha publicado sobre ellos.
En octubre se estrena una carísima y espectacular película española que lleva como título, “Los Borgia”, un filme que recoge los intentos de esta familia valenciana en el Vaticano de aumentar su reino y todas las intrigas que los rodearon, enfrentando a hermanos en las luchas de poder y celos. A pesar de proceder de España, aún no se había intentado hacer en nuestro país una obra cinematográfica que adaptase el riquísimo material historiográfico que la familia proporciona. La producción de Antena 3 TV, asociada a la distribución de DeA Planeta, ha permitido que esta película se convierta en una historia cinematográfica tan emocionante como debió ser su vida, con el lujo que la familia del papa Alejandro VI (Rodrigo Borgia) merece.
Incesto, asesinato e intriga es lo que ha pasado a la memoria colectiva respecto de los Borgia, convirtiéndolos en el precedente más admirado de Morticia y Gómez Addams. Los productores del filme, el guionista Piero Bodrato y el director Antonio Hernández, no desaprovechan ninguno de los rumores vertidos en torno a ellos, a pesar de que la mayor parte de su historia ha sido escrita por enemigos de la familia. Pero no es labor de estos creativos decidir lo que es cierto o no, sino poner en imágenes y crear una historia verosímil sin desaprovechar los múltiples retos artísticos que la propuesta incluye. Sin embargo, se ha intentado mantener al máximo el rigor histórico, aunque dotando los episodios de un tono aventurero y espectacular. Fueran asesinos o no, tuviesen una vida sexual fuera de lo tolerable o simplemente fuesen estrategas tan terribles como para provocar tamañas insinuaciones de sus oponentes, la historia de esta familia que dominó el Mediterráneo merecía un homenaje a este nivel, oscuro y complejo como los propios Borgia.
“Los Borgia” es el tercer gran estreno español de época en lo que llevamos de 2006, tras “Tirante el Blanco” de Vicente Aranda y “El capitán Alatriste” de Agustín Díaz-Yánez. Más que competir entre ellas es de esperar que el éxito de cada una contribuya a alimentar el deseo del público nacional por consumir más de este cine, pues ninguna de las producciones ha resultado barata. “Los Borgia” ha costado alrededor de 10 millones de euros, justificables por la cantidad de espacios en que se ha rodado (Italia y España), los gastos extra que una producción de época requiere (vestuario, extras de acción, recreación de espacios inexistentes) y los honorarios obligatorios del extenso reparto y equipo técnico de lujo con que cuenta la película.
El que dirige y co-escribe el guión, Antonio Hernández, ganó el Goya al mejor libreto original por su película “En la ciudad sin límites”, por la que también estuvo nominado como director revelación. Delante de la cámara, y como cabeza de familia, está Lluis Homar dando vida a Rodrigo Borgia, cuyo ascenso al trono papal y conversión en Alejandro VI recoge la película. Sus hijos, que se trasladaron con él a Roma, son Sergio Péris Mencheta, Sergio Múñiz, Eloy Azorín y María Valverde como César, Juan, Jofré y Lucrecia. Sobre esta última se han rodado casi un centenar de películas, casi todas ellas en Europa. Su falta de escrúpulos a la hora de envenenar a los distintos maridos que dejó detrás, la posibilidad de que mantuviese relaciones con su padre o su hermano, así como que era la única hija de este Papa, la han convertido en el personaje más popular de la familia. Con ellos (o contra ellos) están también Paz Vega (como Caterina Sforza), Eusebio Poncela (el cardenal Julaino Della Rovere), Angela Molina (Vanozza Catanei, antigua amante de Rodrigo Borgia), Linda Batista (Sancha de Aragón) y Antonio Dechent (como Miguel Corella, servidor de los Borgia y fiel encargado de eliminar a sus enemigos).