Actores de la talla de Tristán Ulloa (El lápiz del carpintero) y Laia Marull (la ganadora del Goya a la mejor actriz por Te doy mis ojos) protagonizan una historia de amores incorrectos en la rígida sociedad de la posguerra civil española. Aunque el tema de la posguerra ya ha sido tratado hasta la saciedad, en Las voces de la noche, Salvador García Ruíz le ha dado un tratamiento original, de tal modo que logra introducir al espectador en la realidad dramática de aquella época de tiempos difíciles para los españoles, pero con pinceladas de ternura, amor y humor. Esta película es la adaptación cinematográfica de la novela de Natalia Ginzburg, Las Palabras de la Noche. Aunque el resultado es bastante diferente al libro, para nada resulta peor. La novela está centrada en Italia, mientras que la película está situada en un pequeño pueblo industrial de la España de los años 50, es la historia de Elisa y Jorge, dos jóvenes que juntos tratan de soportar la monotonía de sus vidas a través de sus citas clandestinas en la ciudad, al margen de las habladurías del pueblo. El film aporta chispa y frescura a un tema tan desgastado como la posguerra española. Además de las dos figuras estelares, el reparto de Las voces de la noche incluye a otros actores de impecable trayectoria: Vicky Peña (Secretos del corazón), Álvaro de Luna (Curro Jiménez), Malena Alterio (Aquí no hay quien viva), Ramón Madaula (el marido de Ana Belén en La pasión turca) o Guillermo Toledo (Crimen ferpecto).
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.