En 1935, muchas familias irlandesas abandonaban su país, devastado por el hambre, para ir a América, pero la familia McCourt hizo justamente lo contrario. Después de la muerte repentina de su hija Margaret, con tan sólo siete semanas, Angela y Malachy, su marido alcohólico, embarcan en el puerto de Nueva York con destino a Cock. Acompañados por sus cuatro hijos, vuelven a ese lugar desconocido por los pequeños y del que tan sólo han oído decir que es una tierra donde no hay trabajo y donde la gente se muere de frío.
