Del director de El último harén, Ferzan Ozpetek, nos llega este melancólico drama con un dulce sabor romántico, tras conseguir varios Premios David di Donatello junto con el reconocimiento de la crítica internacional. Esta seductora película italiana utiliza las imágenes de dos extraños estudiándose el uno al otro a través de dos ventanas opuestas. En lugar de parecer una película de dos personas con la morbosa obsesión de espiar al vecino, este filme retrata las fantasías de dos personas que podrían convertirse en amantes. Giovanna Mezzogiorno interpreta a Giovanna, una esposa infeliz de 29 años con dos hijos. Cuando su marido trae a un desconocido a su casa, ella comienza poco a poco a intentar descubrir los misterios de ese hombre, mientras se refugia en las fantasías que su mente crea con el vecino de enfrente, al sentirse abandonada por su propio marido, Filippo.
Las preciosas imágenes del filme nos dan la sensación de un cuento de hadas, con el tono de los colores y el juego de las luces.
La película trata del amor y su búsqueda; y de los miedos que encontramos en el camino, proyectando una idea central y principal: el amor por uno mismo y que para encontrar el amor en el resto se debe descubrir el propio primero.
La ventana de enfrente es un drama lento y emocionante a la vez, que disfrutarán todos aquellos espectadores amantes del cine de imágenes donde la sencillez es primordial. Aquellos que busquen historias complicadas o amores previsibles no lo verán en este intenso drama italiano.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.