El mayor secuestro de diplomáticos de que se tenga noticia, ocurrió en Bogotá, el 27 de febrero de 1980. Ese día, catorce embajadores, entre ellos el americano, son tomados como rehenes por un comando guerrillero del M 19, aprovechando el día nacional de la República Dominicana, mientras se celebraba la recepción diplomática, para ser canjeados por 300 prisioneros políticos.