El pasado año se estrenó en España la famosa cinta de terror japonesa La Maldición. Tras su éxito arrollador, rápidamente se realizó una secuela, La Maldición 2 (un titulo no muy original). Como lo explica la primera entrega, the grudge es la maldición que surge del rencor que existe en alguien que muere sintiendo una profunda ira y en todos los lugares frecuentados por el difunto obra este maleficio. En esta continuación, la protagonista es Kyoko Harase una actriz del cine de horror, que para no ser encasillada en ese genero, decide retirarse un tiempo mientras espera su primer hijo. En ese momento, es invitada a un programa sobre casos paranormales que investigará una serie de asesinatos en una supuesta casa encantada. En el lugar, hace muchos años un matrimonio fue encontrado muerto en circunstancias sospechosas, mientras que el hijo de 6 años nunca fue encontrado. Desde entonces, todo aquel que habitó en la casa ha desaparecido o muerto.
Así, el equipo de producción se adentra en la casa para filmar el programa sin esperar que la leyenda sea cierta...
Takashi Shimizu vuelve a escribir y dirigir esta historia mientras que el papel protagónico es de Noriko Sakai.
La Maldición fue una película que conmocionó a todos los amantes del cine del terror, y aunque la historia era muy predecible y repetitiva, (como todas las ultimas películas de este genero), Shimizu conseguía en sus escenas estremecer al espectador. El verdadero terror estaba presente en esa cinta, pero ahora en esta segunda entrega la originalidad que había conseguido en la primera, y que le valió que su nombre llegara a oídos de todo el mundo, se ha perdido. Aunque consigue asustar al espectador en algunas escenas, las mismas imágenes ya las hemos visto en La Maldición, el mismo maquillaje, el mismo estilo de filmación...
Obviamente, Shimizu no iba a perder la oportunidad de seguir acumulando dinero con esta historia, pero si este director consiguió estremecer al mundo con su originalidad y terror, solo esperamos que en su próximo trabajo regrese a sus raíces y no a la obsesión de los estudios que buscan solo llenar las salas.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.