"Crítica de La guía del autoestopista galáctico" Críticas
Película
Crítica de La guía del autoestopista galáctico
Autor
anonymous
Fecha
2006-01-25 09:56:53
Proveedor
Uno
Crítica
La guía del autoestopista galáctico es una comedia muy ácida y con los pies en la tierra, una mordaz crítica de nuestras sociedades y un film realista y actual en la que el mejor amigo del protagonista es un extraterrestre. No es un experimento fácil, aunque el creativo Douglas Adams pudo conjugar todos estos elementos y adelantarse a su tiempo (y al nuestro) con esta historia y estos personajes que desde 1978 son un icono de la cultura pop. Lo más difícil de esta adaptación ha sido trasladar la ingente cantidad de material original a una única película, pues La guía del autoestopista galáctico comenzó como un serial radiofónico y pasó luego a ser una trilogía de cinco novelas (según terminología del autor, que mantuvo el término trilogía aunque los volúmenes aún crecieron en número) y en una serie de la BBC. ¿Es malo descubrir que tu casa está a punto de derrumbarse? ¿Comparado con qué? ¿Y qué tan bien puede sentar que tu mejor amigo sea en realidad un extraterrestre? Arthur Dent (Martin Freeman: Love actually (2003)) es un chico inglés normalito que descubre que su casa está a punto de derrumbarse. Sería un asunto serio si no fuese porque todo el planeta Tierra va a ser demolido para construir en esta parte de la galaxia la circunvalación de una autovía hiperespacial. Afortunadamente Arthur descubre también que su mejor amigo, Ford Prefect (Mos Def: The italian job (2003)) es un alienígena, y gracias a él puede escapar de la demolición planetaria haciendo autostop y marchando en una aeronave espacial. Pero esto es sólo el comienzo. El director Garth Jennings se suma con esta opera prima a creadores tan irreverentes y rebuscados como Spike Jonze y Michel Gondry, y como ellos proviene del mundo del videoclip. Celeridad y buen humor son dos elementos en que coincide La guía del autoestopista galáctico con Cómo ser John Malkovich y Olvídate de mí, y son virtudes muy necesarias para sacar adelante esta parodia total del género de ciencia-ficción que no se queda sólo en eso. Una muy buena idea central, unos personajes muy trabajados a través de 20 años, y un correcto guión de adaptación son la base del trabajo del equipo de producción de esta película que nos muestra que es posible descubrir el sentido de la vida, que hay una guía con todas las respuestas del universo, y que el objeto más preciado de la creación es la toalla.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.