"La casa de mi padre" es la nueva película sobre la realidad del País Vasco, aunque muy alejada de la polémica "Un tiro en la cabeza". En esta ocasión, Gorka Merchán, el director, e Iñaki Mendiguren, el guionista, no se arriesgan demasiado y nos muestran al arquetipo vasco que todos conocemos: nobles, brutos, amantes de la pelota, el monte y el buen comer. El film aborda el problema de la violencia en Euskadi desde los sentimientos de la familia Garay, cuyos miembros de ideologías enfrentadas constituyen una metáfora de la realidad política vasca con el tema de la pelota de trasfondo. La película está protagonizada por Carmelo Gómez, Emma Suárez y Juan José Ballesta. Aunque es interesante, actual y con grandes actuaciones, la cinta toca el tema de manera artificial y falla en los detalles.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.