A "La buena voz" le pesa su eminente argumento televisivo, alargado y algo desequilibrado. Pero el balance es positivo, y le salva sobre todo su fantástico elenco, que funciona como una máquina de producir emociones, así como la acertada dirección de actores del realizador Antonio Cuadri. Cuadri añade a su película algunos aspectos que no abundan en el cine español, comenzando por los lugares en que la película se desarrolla, como Bilbao, que por ser poco frecuentados en nuestra cinematografía resultan refrescantes. La paleta de colores con que ha trabajado Cuadri respalda bien la gama cromática de las emociones de sus personajes. En esta película, dirigida con cuidado para provocar cierta melancolía en el espectador, los personajes vagan buscando el cariño de un modo muy realista. Bella, sencilla, salva con su sinceridad algunos pequeños deslices. Se agradece el intimismo y el cariño que el filme destila.
Jerry Bruckheimer nos trae su primera película en 3-D, una cinta para toda la familia en la que descubriremos que existe un programa encubierto del Gobierno...