Creíamos haberlo visto todo del espectacular Liam Neeson, pero en Kinsey nos demuestra que estábamos equivocados. En la mejor actuación de su carrera, Neeson interpreta a Alfred Kinsey, el biólogo convertido en sexólogo, cuya publicación en 1948 de su libro El comportamiento sexual en hombres varones" revolucionó a la comunidad americana de la época. Escrita y dirigida por Bill Condon (ganador de un Oscar por el guión de Dioses y monstruos, basada en la biografía de James Whale), Kinsey es una obra maestra que nos habla tanto de la vida de este personaje como de su trabajo y su carrera.
Hijo de un profesor de ingeniería autoritario, Kinsey comienza a revelarse muy joven cuando decide liberarse de las opresiones de su padre y se convierte en un estudiante de zoología en Harvard. Mientras enseña biología en la Universidad de Indiana, el Profesor Kinsey, conoce a la posesiva Clara McMillen, con quien muy pronto se casa. Sus estudios sobre el comportamiento sexual humano comienzan tras la desastrosa noche de bodas, cuando descubre que no hay suficiente información sobre ello. Kinsey convoca a un grupo de investigadores, incluyendo al bisexual Clyde Martin, para que le ayuden a entrevistar a cientos de hombres sobre sus problemas y dudas sexuales. Cuando los resultados salen a la luz, Kinsey se transforma en toda una sensación cultural, pero para cuando su estudio de la sexualidad femenina es publicado en 1953, la revolución sexual acababa de estallar y es a Kinsey a quien se culpaba por el problema.
Kinsey es una película completa y emotiva, con una dirección y un guión espectacular que refleja la vida de este personaje polémico y revolucionario, cuyos libros consiguieron las ventas de Harry Potter en los años 40.
Esta obra de Condon nos provee de más información de la que esperamos tener de este personaje cuando comenzamos a ver la película. El guión está compuesto por una interesante visión de las represiones sociales y morales de la época, mientras nos habla apasionadamente de este hombre revolucionario; mezclado con las magnificas actuaciones de Neeson y su compañera de reparto, Laura Linney. Ambos realizan las mejores actuaciones de sus carreras.
Kinsey quiso librar a la sociedad de la ignorancia sexual, mientras que el trabajo de Condon intenta hacer lo mismo con la audiencia, demostrándonos que aun hay mucho que aprender.
Kinsey es sin dudas una de las mejores películas de este comienzo de año.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.