El cine fantástico español es un caso extraño. Relegado a un entorno de culto, no es habitual el estreno de estas producciones en nuestras pantallas. Pero este género existe en nuestra filmografía y continúa estrenándose. Kibris es uno de esos casos. Dirigida por Germán Monzó, que también participa como actor junto a Lorena Bernal, Eduardo Gómez y Paula Vázquez, esta historia de vampiros nos recuerda a las emblemáticas historias del gran Jess Franco. El filme nos narra cómo el mundo, tanto de los humanos como de los vampiros, puede desaparecer ante un inminente Apocalipsis, debido a la ruptura de un ancestral acuerdo entre las razas. Esto obligará a los elegidos de cada grupo, a trabajar unidos por la salvación de todos. Ambiente culto, con estética pseudo-documental, es el sello de identidad de esta película. No pasará a los anales de la historia ni por las interpretaciones, ni por su calidad artística, pero destila en su visionado un aire gamberro e irónico, que seguro hará las delicias de los aficionados underground de este género.
Mark Wahlberg se mete en la piel de uno de los personajes más carismáticos de los videojuegos, un atormentado policía en busca de los asesinos de su familia.