Esta producción suiza dibuja una cómica situación familiar en dos versiones: la propia y la ajena. Miles de jóvenes se verán reflejados en el dilema de Sebastián, el joven que no sabe qué hacer con su vida a pesar de lo que diga su padre. En Centro Europa es muy frecuente que los recién graduados en la escuela secundaria se tomen un año sabático y pasen un tiempo viajando por el continente o por otros. Es un tiempo que les ayuda a aclarar ideas y a tomar decisiones sobre su futuro. Esto es lo que quiere hacer Sebastián, quien viaja a Suiza para aprender francés y trabajar, para ganarse el sustento, como canguro de una elitista familia helvética. Christoph Schaub ha acertado con la elección del reparto y con el guión hasta el punto de plantear una situación innovadora que entretiene y que hace pasar más que un buen rato. Es una película de descubrimientos, sin sobresaltos, poquito a poco. Así quedan ganas de volver a verla antes de que desaparezca de la cartelera.
Mark Wahlberg se mete en la piel de uno de los personajes más carismáticos de los videojuegos, un atormentado policía en busca de los asesinos de su familia.