Una guerra siempre tiene más víctimas que héroes y muy pocas veces la historia consigue hacer justicia a los horrores que sufren millones de personas. Las víctimas son anónimas, sus historias difíciles de documentar, pero sus experiencias espeluznantes. Apasionante y enérgica historia bélico-judicial, basada en hechos reales. Poco después de finalizar la Segunda Guerra Mundial, un fiscal del ejército australiano tiene que juzgar a los responsables japoneses del campo de concentración en la isla de Ambon,en la que fueron exterminados cientos de australianos. Galardonada en 1990 por el Instituto de Cine de Australia en las categorías de mejor vestuario y mejor sonido, y candidata en otros seis apartados, entre los que destacan mejor película, mejor director y mejor guión adaptado.