Un año después de su estreno en Francia, llega a nuestros cines "Julia". La protagonista indiscutible es la siempre brillante Tilda Swinton, quien sorprende en cada una de sus interpretaciones y se come la pantalla. Julia conoce en Alcohólicos Anónimos a Elena, una mexicana desquiciada que le pide ayuda para secuestrar a su hijo, Tom. El niño vive con su abuelo, un multimillonario que impide a Elena visitarlo. Fingiendo que se solidariza con ella, Julia acepta la proposición de la joven, pero lo que se propone es algo muy diferente. Julia es alcohólica, manipuladora, mentirosa e insegura a pesar de su flamante apariencia, y Swinton lo borda. El film no ha hecho mucho ruido, pero solo por la interpretación de su protagonista merece la pena verlo. Su director es Erick Zonca, quien no trabajaba desde hacía 10 años, después de estrenar en 1999 "El pequeño ladrón". El montaje y la fotografía son muy buenos. Muy recomendable.