La CIA y la KGB no se llevan tan mal como parece a primera vista. Al menos dos de sus espías: Harry, americano, que tiene un club de jazz como tapadera, y Natasha, rusa, mantienen una relación amorosa. La aparición de una misteriosa cinta de vídeo podría enfriar su aventura. Este film de producción canadiense y director finlandés, tiene en su haber dos actores muy resultones, Bill Pullman y Irène Jacob, que dan vida a los espías enamorados.
