El veterano Sylvester Stallone, tal como lo hizo con Rocky, se pone al frente de esta producción para volver a encarnar a otro de sus personajes más célebres, John Rambo. Stallone dirige, produce y protagoniza el que será la última entrega del veterano de guerra, más conocido del mundo. Esta vez, Rambo, como tanto otros ex combatientes de Vietnam, vive en Tailandia, trabajando con un barco, llevando una tranquila y solitaria vida. De repente, todo esta paz se ve alterada por un grupo de misioneros que desean ser llevado al medio de la selva entre la frontera de Tailandia y Birmania, en el corazón del conflicto. En un principio es bastante reticente pero luego accede a llevarlos, semanas más tarde se entera de que han sido secuestrados y junto a un grupo de mercenarios lo contratan para rescatarlos en la que será la nueva misión que le lleve directamente al infierno, tal como su título original lo indica. Una película, que a diferencia de sus antecesoras, no solo se vera acción, balas, sangre y cadáveres por doquier, sino que pretende concienciar al espectador de uno de los mayores conflictos bélicos de nuestra historia, que pasa desapercibido en los medios de comunicación y en la opinión pública.
La tregua entre el mundo de los humanos y el reino de lo fantástico está a punto de romperse. En estos casos sólo hay una criatura a la que se puede recurrir.