David Carreras nos presenta su nueva película, Hipnos, un filme cautivante y aterrador, en una producción completamente española.
En la historia, Beatriz, es una joven psiquiatra que comienza a trabajar en un importante sanatorio especializado en hipnosis. Allí comienza a investigar el caso de una niña que presenció un asesinato en extrañas circunstancias dentro del hospital. Tras una sesión reveladora, Beatriz cree que podrá ayudarla, pero al otro día la niña aparece muerta. A partir de allí, la realidad y la ficción se mezclan en la mente y la vida de nuestra protagonista, con visiones, oscuros pasillos, imágenes reveladoras... que la llevan a descubrir que es la próxima en morir.
Esta película cuenta con una fotografía interesante, que deja de lado las oscuras y tenebrosas imágenes a las que el cine de terror nos tiene acostumbrados. El hecho de transcurrir en un psiquiátrico ya es suficientemente tenebroso para muchos, mezclado con la hipnosis y el presagio. Además de la fotografía, podemos destacar la música de Oscar Maceda, en un trabajo limpio e interesante. Carreras ha sabido mantenerse fiel a la novela de Javier Azpeitia, consiguiendo que Hipnos sea una de las mejores películas de terror españolas.
Las actuaciones son buenas, al igual que los escenarios y la continuidad de la historia. El fallo, es que últimamente la idea de que locos, espíritus y muertos nos dejan señales, esta siendo bastante usada, lo que hace que por momentos sea previsible.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.