"Crítica de Harry Potter y el prisionero de Azkaban" Críticas
Película
Crítica de Harry Potter y el prisionero de Azkaban
Autor
anonymous
Fecha
2009-07-30 21:16:50
Votos
4/5
Proveedor
Uno
Crítica
Harry Potter y el prisionero de Azkaban, la tercera entrega de la saga del mago mas famoso del mundo, es dirigida por Alfonso Cuarón, dejando atrás el trabajo de Chris Columbus, quien ahora se conforma con la posición de productor.
Basada en la novela de J.K.Rowling mas oscura y tenebrosa, y según muchos, el mejor de los cinco libros, y con un guión escrito por Steve Kloves, Harry regresa a Hogwarts al final del verano, dejando a sus tíos adoptivos al cuidado de una tía que ha inflado usando su varita. Lamentablemente para Harry, casi consigue ser expulsado del colegio por usar la magia fuera de él, pero la única razón por la que el Ministro de la Magia, Cornelius Funge no lo expulsa es porque un mago peligroso llamado Sirius Black se ha escapado de la prisión de Azkaban, donde están los magos mas terribles del mundo. El problema, es que se cree que Black está detrás de Harry, y que intentará terminar el trabajo que comenzó Voldemort con la muerte de sus padres.
A medida que Black se acerca, con más fervor quiere Harry descubrir el misterio de la muerte de sus padres. Naturalmente, el prisionero tendrá algo que ver, ¿pero que? Lo gracioso es que de algunas de las millones de personas que verán el filme, ya lo saben.
Para proteger a Harry y al colegio de este mago malvado llegarán los Dementores, los guardias de Azkaban, una especie de fantasmas – espíritus que absorben las almas de sus presas, pero sin distinguir entre sus verdaderas víctimas y de los que se cruzan en su camino.
Además de esto, hay muchas novedades en esta historia, aparecen nuevos personajes como una criatura mitad pájaro y mitad caballo llamado Hipogrifo, viajes a la ciudad de los magos Hogsmeade, etc.
A su vez, nuevos profesores se suman a la historia, como David Thewlis como el profesor Lupin, Emma Thompson como la profesora de adivinación Trelawney y como en las anteriores Alan Rickman es el profesor Snape, Maggie Smith es la profesora McGonagall y Michael Gambon reemplaza al fallecido Richard Harris en el papel del director del colegio, el gran mago, Albus Dumbledore.
En esta nueva entrega, Cuarón consigue mantener la originalidad que caracteriza a Harry Potter, con su fantasía y suspenso. En las dos primeras, Columbus se mantenía estricto a la historia literal, lo que hacía que las películas fueran tan solo una mera introducción de personajes y hechos sin traspasar las barreras creadas por el libro y sin conseguir que las películas apasionen tanto como los libros. Pero el trabajo de Cuarón es diferente, nos presenta a unos personajes principales entrando en la adolescencia con una rebeldía particular de la edad, que se demuestra con el cambio de uniforme, ya no usan los uniformes negros con colores que distinguían cada casa de la escuela, sino que ahora se visten como chicos “normales” o ¿deberíamos decir Muggles?
Ahora, la historia se transforma, Cuarón consiguió darle al filme el tono de terror y suspenso que tiene el libro, sin llegar a adentrarse demasiado en los detalles. Los actores, mas crecidos y con mas experiencia, demuestran una soltura y gracia que no veíamos en las otras entregas, principalmente Daniel Radcliffe y Emma Watson (Harry y Hermione).
Una de las curiosidades, es que por alguna razón Hogwarts parece haber admitido a mas jóvenes de color y asiáticos, y ¡hasta algunos de ellos tienen líneas!
Robbie Coltrane vuelve a personificar al hijo de gigantes, Hagrid, con una dulzura muy particular.
El mundo de la primera película con sus juegos de Quiddich y lechuzas mensajeras, nos parece inocente ahora. Quizás, otra de las diferencias, es que las anteriores explicaban al pie de la letra cada detalle, y ahora Cuarón no explica tanto como nos había acostumbrado Columbus, pero la verdad es que el mundo mágico de Harry Potter se mantiene intacto y sofisticado; solo esperamos que las próximas películas se mantengan en la misma línea sin decaer en el mundo convencional de los thrillers adolescentes.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.